TRATAMIENTO DE OZONO


OZONOTERAPIA

El ozono es una variedad del oxígeno que tiene un átomo extra, el cual fue detectado por su peculiar olor en 1785, pero fue hasta 1840 cuando Schönbein lo descubrió y le dio este nombre.

Años  después, ya con varios años de estudio, algunos científicos lo empezaron a nombrar como “oxígeno ozonizado” u “ozono medicinal”.

Poco a poco se fueron encontrando importantes propiedades del gas como la capacidad de  eliminación de microorganismos, por lo que comercialmente se empezó a utilizar con fines higiénicos domésticos e industriales, principalmente en el tratamiento de agua.OZ1

A pesar de que ya había pensamientos médicos para el uso del ozono, no fue hasta la Primera Guerra Mundial, cuando se empezó a utilizar, siendo usado para la curación de heridas. Este gas fue adquiriendo reconocimiento, por lo que en los años 50’s se diseñó el primer generador de ozono con fines terapéuticos. A partir de esta fecha se iniciaron diferentes estudios que llevaron a conclusiones en cuanto a las propiedades terapéuticas estableciendo mejoramiento de la oxigenación de los tejidos, modulador inmunológico, acción estimulante de los sistemas enzimáticos de protección antioxidante, eliminación de microorganismos, regulador metabólico, entre otros.

Estos efectos biológicos ya comentados se logran cuando el ozono es aplicado a dosis adecuadas y con una óptima vía de aplicación por personal médico con amplio conocimiento en su uso. De este modo no existen reacciones adversas, obteniendo únicamente importantes beneficios en una gran variedad de especialidades médicas y patologías.

Una de las vías de aplicación es la autohemoterapia mayor, donde la sangre, al ser ozonizada sufre cambios bioquímicos, en la cual también recibe una acción antiséptica, eliminándola de gérmenes presentes; además al mezclarse se crean productos de la ozonólisis, los cuales asignan la acción terapéutica.

Es la extracción de 100 ml de sangre, con una punción en la vena, hacia un recipiente estéril, donde minutos después se hace reaccionar con un volumen igual de gas ozono producido en ese momento a partir de oxígeno medicinal, que pasa a través de un generador de ozono medicinal, con la dosis adecuada para uso médico y se regresa al paciente inmediatamente. Es un procedimiento cerrado, seguro, que dura aproximadamente 20 minutos.

La dosis a aplicar y número de sesiones depende del diagnóstico del paciente, el estadio de la enfermedad y el estado general del mismo. Esta terapéutica puede ser aplicada en padecimientos de cardiología, endocrinología, inmunología, reumatología, ortopedia, dermatología, angiología, entre otros. Todas estas propiedades nos permiten aplicarlo en enfermedades tan frecuentes como lo son: la diabetes mellitus, hipertensión arterial sistémica, síndrome metabólico, dislipidemias   (hipercolesterolemia, hipertrigliceridemia), enfermedades vasculares, dolor crónico y de forma muy importante incrementando la calidad de vida de los pacientes.

 ¿Existen otras vías de aplicación? 

Hay vías de aplicación sistémica además de la autohemoterapia mayor, con grandes beneficios, como lo son: la insuflación rectal, autohemoterapia menor (auto-vacunas), embolsados, entre otros; cada uno con su debida indicación, dosis y número de sesiones.

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